martes, 21 de septiembre de 2010
ELLA, MI SUEGRA
En estos días pasamos por la casa de mi suegra, ya era de nochecita, la encontramos mirando su TV y quejándose de los dolores de artritis, pero con la acostumbrada sonrisa en su rostro y mostrando la alegría de vernos llegar. Su hija que la acompaña siempre y le ayuda en los quehaceres estaba sufriendo un terrible dolor, el dedo gordo de su mano derecha tenia un señor uñero recién reventado; así que la cocina necesitaba una visita y gracias a Dios, llegue yo que parece que tengo contrato con el fregadero porque hasta cuando me voy de paseo me persigue. Con gusto me puse a freír un pollo y papitas para mi esposo, pues habíamos almorzado muy bien en el camino y no queríamos comer arroz de nuevo. Mientras estaba en la tarea y limpiaba la cocina, ella, mi suegra, entro calladita y empezó a lavar un plato; rápido le dije: deje eso, no se preocupe que yo lo hago y ella, mi suegra, no me hacia caso; termino de lavar su plato y siguió dando vueltecitas en la cocina, me distraje y no vi nada mas. Al rato, mi esposo se acerca y me pregunta: quieres comer arroz? le conteste que no, entonces dijo: es que mami me sirvió arroz con hab, yo no quiero; le dije: bueno yo te estoy haciendo pollo y papas que es lo que querías y añadí: pero te vas a tener que comer el arroz porque ella te lo sirvió. Se sentó muy obediente y complació a su madre, también a mi, porque se comió el pollo y las papas. Terminada la tarea, ya casi para despedirnos a las 10:30 de la noche, ella, mi suegra, se acercó a mí, rodeó mi cintura con sus brazos y recostó su cabeza en mi pecho, me agradeció la ayuda y me dijo: tu eres otra hija para mi. Como es bien bajita, abracé y bese su cabecita, y Dios habló a mi corazón: en el orden natural, ella, mi suegra, tendrá menos tiempo que yo para "consentir" a su hijo. Es imposible querer detener la corriente de un río que fluye con gran fuerza y velocidad, como detenerlo? Así es el amor de las madres.
JUEGOS DE NIÑOS
Estaba pensando que no hay porque temer; nuestra vida esta garantizada y ESCONDIDA EN DIOS, y dije: ME ENCANTA ESO porque de momento llegaron a mi mente hermosos recuerdos de mi niñez:
Eran algunas tardes especiales, casi cuando ya empezaba a oscurecer, ya habíamos hecho nuestras asignaciones de la escuela, mami nos había dado la comida y a veces ya papi estaba en casa. Nosotros nos reuníamos en el patio, eramos cinco (el mas pequeño llego luego) y se sumaban los primos, las dos vecinas que eran como hermanas nuestras (Gladys y Ñita) y jugábamos nuestros juegos favoritos. Los de rueda y canto no podían faltar; Ambos a Dos Matarile,lire,lire; Verbena Jardín de Cartagena, Merecumbe, Arroz con leche, y otros que no vienen a mi mente en este momento.
Luego cuando empezaba a oscurecer nos encantaba jugar TOCO PALO, ese juego lo disfrutábamos de verdad. Era emocionante, nos subía la adrenalina, había que correr y moverse de escondite en escondite sin que el líder del juego nos viera; ese era un juego de los buenos. El líder se quedaba de vigilante, los demás nos escondíamos, él tenia que ver nuestro escondite, decir nuestro nombre, tocar el palo (árbol ya seleccionado) y gritar TOCO PALO antes de que uno de nosotros saliera del escondite y tocáramos el palo antes que él.
Era cómico porque especialmente los mas pequeños se escondían dejando la mitad de sus cuerpecitos por fuera, solo ocultaban la cabecita, o dejaban los pies fuera del escondite. Creían que se habían ocultado lo suficiente pero estaban al descubierto.
PENSANDO, PENSANDO; a veces, en el emocionante juego de la vida, donde nos apasiona la adrenalina, actuamos como niños, de los mas chiquitos, creemos que podemos escondernos; pero, se nos queda un cantito por fuera y EL NOS VE, bueno de todos modos nos ve, por mas que nos cubramos... y ve mas allá, esta mirando nuestras motivaciones, que a veces están ocultas aún de nosotros mismos. Y sabes que? En mi imaginación de poeta, que esta en mi sangre como legado de mi abuelo: Pedro Díaz, veo a Dios mirándonos y gritando TOCO PALO, sí, TOCO PALO; escribiendo en Su libro nuestras acciones equivocadas, engañosas, ...pecaminosas.
PERO NO TE ENTRISTEZCAS, HAY BUENAS NOTICIAS, Podemos seguir jugando, a Dios le encanta el juego, solo con una condición: "NO TE ESCONDAS DE MI, ESCONDETE EN MI". Dios te bendiga.
Eran algunas tardes especiales, casi cuando ya empezaba a oscurecer, ya habíamos hecho nuestras asignaciones de la escuela, mami nos había dado la comida y a veces ya papi estaba en casa. Nosotros nos reuníamos en el patio, eramos cinco (el mas pequeño llego luego) y se sumaban los primos, las dos vecinas que eran como hermanas nuestras (Gladys y Ñita) y jugábamos nuestros juegos favoritos. Los de rueda y canto no podían faltar; Ambos a Dos Matarile,lire,lire; Verbena Jardín de Cartagena, Merecumbe, Arroz con leche, y otros que no vienen a mi mente en este momento.
Luego cuando empezaba a oscurecer nos encantaba jugar TOCO PALO, ese juego lo disfrutábamos de verdad. Era emocionante, nos subía la adrenalina, había que correr y moverse de escondite en escondite sin que el líder del juego nos viera; ese era un juego de los buenos. El líder se quedaba de vigilante, los demás nos escondíamos, él tenia que ver nuestro escondite, decir nuestro nombre, tocar el palo (árbol ya seleccionado) y gritar TOCO PALO antes de que uno de nosotros saliera del escondite y tocáramos el palo antes que él.
Era cómico porque especialmente los mas pequeños se escondían dejando la mitad de sus cuerpecitos por fuera, solo ocultaban la cabecita, o dejaban los pies fuera del escondite. Creían que se habían ocultado lo suficiente pero estaban al descubierto.
PENSANDO, PENSANDO; a veces, en el emocionante juego de la vida, donde nos apasiona la adrenalina, actuamos como niños, de los mas chiquitos, creemos que podemos escondernos; pero, se nos queda un cantito por fuera y EL NOS VE, bueno de todos modos nos ve, por mas que nos cubramos... y ve mas allá, esta mirando nuestras motivaciones, que a veces están ocultas aún de nosotros mismos. Y sabes que? En mi imaginación de poeta, que esta en mi sangre como legado de mi abuelo: Pedro Díaz, veo a Dios mirándonos y gritando TOCO PALO, sí, TOCO PALO; escribiendo en Su libro nuestras acciones equivocadas, engañosas, ...pecaminosas.
PERO NO TE ENTRISTEZCAS, HAY BUENAS NOTICIAS, Podemos seguir jugando, a Dios le encanta el juego, solo con una condición: "NO TE ESCONDAS DE MI, ESCONDETE EN MI". Dios te bendiga.
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