CINCUENTA son los años que hoy logramos contar,
además de celebrar, bien queremos meditar.
Es que nuestro matrimonio está lleno de riquezas,
que ciertamente decimos: NO LAS PODEMOS CONTAR.
SIN CUENTA, las hermosas emociones
que alborotadas despertaron
al mirarnos por primera vez,
coqueteando sin piedad
en nuestros tiernos corazones.
SIN CUENTA, las ilusiones,
nos llenaron de entusiasmo
enfrentando con valor la empresa del matrimonio
sin importarnos los riesgos, ni enfrentar desilusiones.
SIN CUENTA, las esperanzas que unidos nos forjamos,
unas se hicieron realidad, otras se perdieron en el horizonte
las vimos volar cual avecilla que extiende sus alas y se va lejos,
pero miramos a la cima y decidimos volver a subir al monte.
SIN CUENTA, los momentos dulces
cuando sin dudar hemos realizado
que nacimos el uno para el otro
y que Dios nos unió para ser felices.
SIN CUENTA también las lágrimas,
unas sin motivos, otras con razón
unas de amargura, otras de dolor
Pero todas ellas, sin dejar una sola
todas se secaron aliviando el corazón.
SIN CUENTA, las alegrías, cuando llegaban los hijos
al tomarlos en los brazos, nos ardía el corazón.
Eran parte de nosotros, no podemos expresar
el gozo que nos traía tan hermosa bendición.
SIN CUENTA ha sido el placer de mirarlos bien crecer,
sus familias hoy tener, y conservar con amor
los valores que sembramos con mucha dedicación,
para que sean capaces de cumplir con su deber.
SIN CUENTA, pero SIN CUENTA, la excitante expectación
la llegada de los nietos que desborda el corazón.
Son fruto de nuestro fruto, es un nuevo renacer
y por ellos hoy sabemos lo grande de esta pasión.
SIN CUENTA, QUE NO SE PUEDE CONTAR
Es todo lo que hace Cristo en medio de nuestro hogar
Es vivir agradecidos sintiendo Su plenitud
es disfrutar de la vida sabiendo que en ella hay
el deleite que da Cristo al que la sabe vivir.
CINCUENTA AÑOS CASADOS, USTEDES LOS PUEDEN CONTAR
QUE BUENO QUE HOY LLEGARON PARA PODER CELEBRAR
EL CINCUENTA ANIVERSARIO, ESTA FIESTA SIN IGUAL.
CUENTEN, MIS HIJOS, CUENTEN
CUENTEN, HERMANOS, CUENTEN
CUENTEN, AMIGOS, CUENTEN
Y MIENTRAS USTEDES CUENTAN,
NOSOTROS NOS DELEITAMOS
EN LO QUE NO SE PUEDE CONTAR.
Escrito por Judith Diaz
para el 50 Aniversario de
los Hnos. Jesús y Carmen Aponte
Trujillo Alto, PR
abril, 2005
además de celebrar, bien queremos meditar.
Es que nuestro matrimonio está lleno de riquezas,
que ciertamente decimos: NO LAS PODEMOS CONTAR.
SIN CUENTA, las hermosas emociones
que alborotadas despertaron
al mirarnos por primera vez,
coqueteando sin piedad
en nuestros tiernos corazones.
SIN CUENTA, las ilusiones,
nos llenaron de entusiasmo
enfrentando con valor la empresa del matrimonio
sin importarnos los riesgos, ni enfrentar desilusiones.
SIN CUENTA, las esperanzas que unidos nos forjamos,
unas se hicieron realidad, otras se perdieron en el horizonte
las vimos volar cual avecilla que extiende sus alas y se va lejos,
pero miramos a la cima y decidimos volver a subir al monte.
SIN CUENTA, los momentos dulces
cuando sin dudar hemos realizado
que nacimos el uno para el otro
y que Dios nos unió para ser felices.
SIN CUENTA también las lágrimas,
unas sin motivos, otras con razón
unas de amargura, otras de dolor
Pero todas ellas, sin dejar una sola
todas se secaron aliviando el corazón.
SIN CUENTA, las alegrías, cuando llegaban los hijos
al tomarlos en los brazos, nos ardía el corazón.
Eran parte de nosotros, no podemos expresar
el gozo que nos traía tan hermosa bendición.
SIN CUENTA ha sido el placer de mirarlos bien crecer,
sus familias hoy tener, y conservar con amor
los valores que sembramos con mucha dedicación,
para que sean capaces de cumplir con su deber.
SIN CUENTA, pero SIN CUENTA, la excitante expectación
la llegada de los nietos que desborda el corazón.
Son fruto de nuestro fruto, es un nuevo renacer
y por ellos hoy sabemos lo grande de esta pasión.
SIN CUENTA, QUE NO SE PUEDE CONTAR
Es todo lo que hace Cristo en medio de nuestro hogar
Es vivir agradecidos sintiendo Su plenitud
es disfrutar de la vida sabiendo que en ella hay
el deleite que da Cristo al que la sabe vivir.
CINCUENTA AÑOS CASADOS, USTEDES LOS PUEDEN CONTAR
QUE BUENO QUE HOY LLEGARON PARA PODER CELEBRAR
EL CINCUENTA ANIVERSARIO, ESTA FIESTA SIN IGUAL.
CUENTEN, MIS HIJOS, CUENTEN
CUENTEN, HERMANOS, CUENTEN
CUENTEN, AMIGOS, CUENTEN
Y MIENTRAS USTEDES CUENTAN,
NOSOTROS NOS DELEITAMOS
EN LO QUE NO SE PUEDE CONTAR.
Escrito por Judith Diaz
para el 50 Aniversario de
los Hnos. Jesús y Carmen Aponte
Trujillo Alto, PR
abril, 2005
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