Juntos se han mantenido durante cuarenta años.
Enlace divino que amortigua el dolor
e incrementa las alegrías.
Adhesión poderosa que resiste las fuerzas
que se oponen y luchan por separar.
Unión que se logra por la costumbre
y el constante estar presentes.
Entretejidos como lo esta la carne a su hueso
a causa de la persistente fluidez de presencia
de ambos en el mismo lugar y con los mismos fines.
Juntos para que en manera sencilla se cumpla la palabra ya dicha:
"Esto es ahora carne de mi carne y hueso de mis huesos"
Juntos en el camino arduo y pedregoso;
doblándose unidos e incorporándose unánimes.
Juntos, mirando a lo alto, con una misma esperanza.
Juntos, corriendo hacia la misma meta,
puestos los ojos en un mismo fin
y ambas manos en un mismo arado.
Juntos, tan juntos que no hay grietas entre ambos
por donde se pierda la comprensión, armonía y fidelidad.
Tan juntos que construyen murallas
que protegen sus mentes y corazones.
Juntos sirviéndose y amándose el uno al otro.
Juntos hasta el fin.
******
Esta reflexión la dedique a mi padre espiritual y a su esposa,
el Dr. José A. Reyes y Olfa Reyes; durante la celebración de
sus cuarenta años de ministerio.
Catedral de la Esperanza
Mayo 28, 2004.
Enlace divino que amortigua el dolor
e incrementa las alegrías.
Adhesión poderosa que resiste las fuerzas
que se oponen y luchan por separar.
Unión que se logra por la costumbre
y el constante estar presentes.
Entretejidos como lo esta la carne a su hueso
a causa de la persistente fluidez de presencia
de ambos en el mismo lugar y con los mismos fines.
Juntos para que en manera sencilla se cumpla la palabra ya dicha:
"Esto es ahora carne de mi carne y hueso de mis huesos"
Juntos en el camino arduo y pedregoso;
doblándose unidos e incorporándose unánimes.
Juntos, mirando a lo alto, con una misma esperanza.
Juntos, corriendo hacia la misma meta,
puestos los ojos en un mismo fin
y ambas manos en un mismo arado.
Juntos, tan juntos que no hay grietas entre ambos
por donde se pierda la comprensión, armonía y fidelidad.
Tan juntos que construyen murallas
que protegen sus mentes y corazones.
Juntos sirviéndose y amándose el uno al otro.
Juntos hasta el fin.
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Esta reflexión la dedique a mi padre espiritual y a su esposa,
el Dr. José A. Reyes y Olfa Reyes; durante la celebración de
sus cuarenta años de ministerio.
Catedral de la Esperanza
Mayo 28, 2004.
juntos tan juntos q no hayas grietas...Judith eres toda una poetiza. Besitos, tqm
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